domingo, 20 de marzo de 2016

La (auto)búsqueda de Liz


Hacía años que Liz no salía de casa. Envuelta entre sus fotografías de antaño, buscaba la explicación del fracaso de su aventura y la pérdida de aquello que había considerado lo más importante en su vida: sus amigos. Hace 11 años fue capaz de enfrentarse a mil aventuras, recopilar cuadros por todo el mundo acompañada de valientes y nobles escuderos, que le habían apoyado en la aventura.

Ahora, sentada en la misma silla en la que Will y Andrés le habían arrastrado a volar al cementerio de Montparnasse se agarraba el pelo con frustación y recorría con sus largos dedos las cervicales hasta el tatuaje de su espalda. Claro que su vida había cambiado, que la gente había escogido su propio camino pero... ¿ella no podía volver a viajar? O por lo menos recuperar viejas costumbres con las que podía volver a disfrutar.

11 años de parón eran demasiado quizás, pero eso no impedía que volvieran nuevos compañeros, nuevas formas de ver el mundo y nuevas experiencias que escribir lentamente en este viejo recopilatorio.

Al fin y al cabo, Liz nunca dejó de soñar.

jueves, 21 de mayo de 2015

Recuerdos



Esa estúpida sensación que se te planta en una sonrisa en horas extrañas de la noche llamada recuerdos. Recuerdos que aparecen, en los que te conoces, y encima, te sientes orgullosa. Y lo que molan, y lo que molan... 

viernes, 15 de mayo de 2015

Percepciones de observador



Dicen que conocerse a uno mismo es clave, pero muchos se olvidan de escrutar y analizar al que tienen al lado. Conocerse es complicado, conocer al otro, también, además de que cada uno tiene también una percepción diferente y una forma de encajar las cosas y parece que no existe una verdad absoluta. Conocer al de al lado es quizás una de mis mayores satisfacciones, aunque no sea una ciencia exacta. Averiguar personalidades, ayudarles en el camino, recibir y dar cariño… todo el mundo debería probarlo más.



Inicio de la carta de despedida de Blan,
enero 2015

martes, 10 de marzo de 2015

Palabras de valientes aventureros


En una libreta con mil palabras, miles de sentimientos y buenos recuerdos, destacan palabras escritas para valientes aventureros:

"Le llaman suerte, pero es constancia.
Le llaman casualidad, pero es disciplina.
Le llaman genética, pero es sacrificio.
Ellos hablan, tú entrena."

Las batallas se luchan con más ánimo con pequeñas dosis de disciplina y esfuerzo. Y con una linterna que ilumine el camino, pero eso ya es otra historia.

martes, 20 de enero de 2015

Tipos de gente


Hay gente para todo: hay gente inspiradora, hay gente que te planta la realidad como si fuera un esquema y te abre los ojos, hay gente que observa en silencio para presentarte ante ti cuando toca, hay gente odiosa con la que aprendes a decir no, hay gente que tiene pequeños detalles que pocas veces se ven, hay gente que guía pero no sabe guiarse a sí mismo, y los que se guían a si mismos pero no saben guiar, no podemos olvidar los que se equivocan y renacen de sus cenizas, los soñadores, los batallitas, los sonrientes, los trolls... 

Puede que existan mil bandos, mil problemas, mil estilos y un caos incomparable de personalidades que no entendemos ni terminaremos de entender, pero algo debemos tener seguro, y es que cuando quieres compartir mil aventuras con esa gente, es probable, que merezca la pena. 

sábado, 2 de agosto de 2014

Cuando la bombilla de la cabeza se ilumina a media noche




Acabo de ver esta película, y aunque en realidad mi historia no tiene nada que ver con ello, por fin, en bastantes series, películas, cortos, personas y silencios, he encontrado un trozo de filosofía que me emociona, que me pertenece y que creo que poca gente lo entiende. 

Porque en realidad lo que une a las personas no son los gustos, los sentimientos o los ideales, son las experiencias, y si no vives tu vida con aquellos que quieres, acabarás perdiéndolos en el tiempo.


miércoles, 2 de julio de 2014

A pico y pala


Pon carreteras congeladas, desiertos de por medio o incluso un océano infranqueable. Da igual lo que se cruce en el camino, hay gente pesada, que por muchas horas que pasen siguen trabajando para conseguir su meta. 

En mi tierra los llaman grandes, en otros soñadores y en otras estúpidos. Independientemente de la denominación, son los que mueven el mundo, o por lo menos las personas, y ese superpoder, lo tienen pocos. 

Si eres un loco soñador del mundo mundial, gracias por existir.