miércoles, 25 de junio de 2014

En la intimidad


Confieso que tienes razón, pero solo por un rato, porque si te doy la razón quedaré como una idiota pelota, pero si te contradigo seré la gruñona charlatana que lo sabe todo y que en realidad no sabe nada, porque... ¿alguien nos explica esto? Prefiero que sonrías un rato a pesar que mi cerebro me castigue por hacer más caso al impulso que a la razón, aunque... que le den al impulso; no te doy la razón porque creo que las cosas no tienen fundamento. Pero quién sabe, mis palabras nunca han tenido sentido, de hecho mis sentimientos no salen por mis palabras, sino por mis suspiros, y ya ni te cuento las ideas, de mi boca solo surgen bolas de palabras que chocan contra acantilados quebrándose en mil partes y quedando como empezaron: caóticas. 

Vamos, que eso.

miércoles, 11 de junio de 2014

Vuelta al camino



La torpeza que tienen mis dedos ahora es superior a la de mis comienzos en aquella habitación calurosa de Madrid. Mi mente, espesa y cansada lleva dos años de desventaja. Pero te echaba de menos, y estoy encantada de encontrarme contigo una vez en el camino. Solo te advierto que la experiencia ha curtido mi piel y cada espacio de mi mente tras viajes, experiencias y personas. Empecemos en el mismo sitio, en el mismo lugar donde estuvimos. 

Querida escritura, me gustas, te gusto y lo sabes ¿a qué esperamos? 

jueves, 7 de marzo de 2013

Closer



The doors are open, the wind is really blowing, the night sky is changing overhead. 
The lights are off and the sun is finally setting, the night sky is changing overhead. 

A veces otros escriben las palabras sueltas que rondan tu cabeza.  
Closer - Tegan and Sara


lunes, 31 de diciembre de 2012

Cerrando etapas


Repasando las entradas anteriores, voy a intentar cambiar un poco. Este año no voy a honrar a la gente cercana, la que se ha ido, la que ha llegado y la que se ha alejado, ni tampoco a los logros, ni al campo de batalla que ha supuesto este maratoniano y difícil 2012, sino que, siendo un poco egoísta, voy a referirme a mí, ya que considero que este año ha sido mío, tanto en lo bueno como en lo malo y es verdad que toda persona tiene ayuda en el camino que le impulsa, pero uno debe valerse por uno mismo y demostrar de lo que es capaz o decepcionar. 

Primero agradecer a los que han creído en mí, porque en muchas ocasiones creo que he hecho grandes esfuerzos y aunque quisiera tirarme y perderlo todo en el camino, he conseguido que salieran cosas grandes de cosas pequeñas, y eso se debe, a las oportunidades y a la constancia. Segundo, pedir perdón, por el daño cometido, por desaparecer, por jugar mal mis cartas, por decepcionar, por mis cambios de humor, por querer dejarlo todo, por no ser sincera o por cerrarme en banda y esconderme bajo una manta. Tercero, avisar y condenar a aquellos que están haciendo los días más difíciles de lo que deberían ser, no es justo y no hablo solo en mi caso, en un futuro no permitiré que se repita esto. Cuarto, puede que sea un año difícil, pero he aprendido a base de golpes y reflexiones, y eso, en el fondo, se agradece.

No veo el 2013 con motivación, pero no puedo evitar pedir tres cosas que volverán a depender de mi (una vez más): salud, trabajo remunerado y estabilidad. 

Ahora, toca seguir luchando. 




domingo, 21 de octubre de 2012

Hablemos de...


... no hablar. 

Hablemos del silencio, del mal humor, del cielo gris. No hablemos de mí, para qué, tarde o temprano esa conversación no tendrá sentido y la reflexión con moraleja se perderá en el tiempo, como la gente, como lo recuerdos. Hablemos de futuro, futuro incierto, de las estrellas, del ritmo de una canción, de las resacas, de los amaneceres, de la emoción, 

Hablemos de las pisadas, de los charcos, de los adoquines. Hablemos de cosas lejanas de nuestra percepción, que no se ven, que te fijas mientras esperas a que sea la hora en algún lugar de una ciudad. Hablemos de los pájaros redondos y regordetes, de ventanales. 

Hablemos de no hablar, de dejar pasar las horas. 

Hablemos de perdernos juntos en el tiempo. 

lunes, 1 de octubre de 2012

La imposibilidad de algunas cosas


Un elegante personaje de cuento bizarro me contó un día que aunque no le gustase su puesto, ni su trama, él seguiría siendo ese personaje que la historia le pedía. Se lamentaba, pero sabía que la trama ya estaba escrita desde tiempos lejanos y que por más que luchase, se quedaría en esa línea sano y salvo. La verdad es que me pareció una visión muy pesimista. Si algo no te gusta, deberías cambiarlo, aunque te dejaras la vida en ello. 

Unos meses después me tocó luchar contra algo mucho mayor, y luché, encarnizadamente durante diferentes estaciones. Cuando acabó la aventura, sin ningún vencedor, porque después de cada batalla inevitablemente hay una pérdida por más que nos quieran engañar, me di cuenta que mis energías, mi carácter, y mi objetivo había cambiado por completo. Que no obtuve lo que quería, que lo único que fue crearme un mar de inseguridades que hicieron de mi un ser despreciable. En ese instante pensé en el  elegante personaje de cuento bizarro y de su visión pesimista. Y le entendí. Y le odié. Y acepté mi rol en la trama escrita. 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Personitas.


La mejor declaración de esperanza que me diste ante mi llanto incontrolable cuando marchaste al nuevo mundo fue una sonrisa, un abrazo y la mirada con más complicidad que nunca había visto -ni volví a ver- en mi corta vida. Sabía que no regresarías y que yo te esperaría eternamente como tu compañera de las noches heladas bajo la lluvia. Pero tus ojos siguen grabados en mi mente, llenos de luz y de vida. Han pasado ya muchas mareas, muchas estaciones y muchas noches de lluvia helada, pero yo sigo aquí, recordando tus ojos cómplices y tus esperanzas. Y no por ello estoy triste ni apenada, sino orgullosa, porque si no vuelves, es que has encontrado el camino que buscabas.