jueves, 5 de mayo de 2016

El chico con piel de braile


El chico con piel de braile no hablaba mucho, y es por eso que su piel se volvió áspera para contar todo aquello que no terminaba de salir por su boca. De la necesidad de expresar sus sentimientos, su cuerpo se adaptó al medio: lo hizo alto para que se le viera, alargó sus piernas para que corriera más que nadie y le hizo inquieto para que tuviera temas de conversación. Sin embargo no fue suficiente, y el chico con piel de braile no fue consciente del esfuerzo de su cuerpo y continuó observando en silencio y sintiéndose incómodo en su día a día. 

Años después, descubrió que en su piel se narraban grandes aventuras que, según una sabia adivina, traía de su alma vieja de tiempos lejanos. Y es que él solo no lo descubrió, tuvo que aprender mucho, cometer grandes errores, dejarse llevar por riachuelos pedregosos y toparse con personajes sacados de viejos cuentos. 

miércoles, 20 de abril de 2016

Una vez más


Hacía muchas semanas que todo fluía a su lento paso. Que todo estaba más o menos en orden.

Pero una vez más todo se volvió oscuro. Y una vez más no había suficiente aire como para poder respirar. Una vez más, escondida y en silencio, buscó la calma que no llegaba, que le asfixiaba a lo lejos. Una vez más tuvo que tumbarse, agarrarse con fuerza su cuerpo dolorido y esperar a que los espasmos que le provocaban aquella manta gris invisible cesaran. Una vez más tuvo que sonreír cuando no quería, fingir que todo iba bien, ocultar sus lágrimas sobre maquillaje negro...

Pero una vez más, en un futuro, su luz se apagaría y dejaría relucir a la penumbra que pedía a gritos salir de su cuerpo. 

domingo, 20 de marzo de 2016

La (auto)búsqueda de Liz


Hacía años que Liz no salía de casa. Envuelta entre sus fotografías de antaño, buscaba la explicación del fracaso de su aventura y la pérdida de aquello que había considerado lo más importante en su vida: sus amigos. Hace 11 años fue capaz de enfrentarse a mil aventuras, recopilar cuadros por todo el mundo acompañada de valientes y nobles escuderos, que le habían apoyado en la aventura.

Ahora, sentada en la misma silla en la que Will y Andrés le habían arrastrado a volar al cementerio de Montparnasse se agarraba el pelo con frustación y recorría con sus largos dedos las cervicales hasta el tatuaje de su espalda. Claro que su vida había cambiado, que la gente había escogido su propio camino pero... ¿ella no podía volver a viajar? O por lo menos recuperar viejas costumbres con las que podía volver a disfrutar.

11 años de parón eran demasiado quizás, pero eso no impedía que volvieran nuevos compañeros, nuevas formas de ver el mundo y nuevas experiencias que escribir lentamente en este viejo recopilatorio.

Al fin y al cabo, Liz nunca dejó de soñar.

jueves, 21 de mayo de 2015

Recuerdos



Esa estúpida sensación que se te planta en una sonrisa en horas extrañas de la noche llamada recuerdos. Recuerdos que aparecen, en los que te conoces, y encima, te sientes orgullosa. Y lo que molan, y lo que molan... 

viernes, 15 de mayo de 2015

Percepciones de observador



Dicen que conocerse a uno mismo es clave, pero muchos se olvidan de escrutar y analizar al que tienen al lado. Conocerse es complicado, conocer al otro, también, además de que cada uno tiene también una percepción diferente y una forma de encajar las cosas y parece que no existe una verdad absoluta. Conocer al de al lado es quizás una de mis mayores satisfacciones, aunque no sea una ciencia exacta. Averiguar personalidades, ayudarles en el camino, recibir y dar cariño… todo el mundo debería probarlo más.



Inicio de la carta de despedida de Blan,
enero 2015

martes, 10 de marzo de 2015

Palabras de valientes aventureros


En una libreta con mil palabras, miles de sentimientos y buenos recuerdos, destacan palabras escritas para valientes aventureros:

"Le llaman suerte, pero es constancia.
Le llaman casualidad, pero es disciplina.
Le llaman genética, pero es sacrificio.
Ellos hablan, tú entrena."

Las batallas se luchan con más ánimo con pequeñas dosis de disciplina y esfuerzo. Y con una linterna que ilumine el camino, pero eso ya es otra historia.

martes, 20 de enero de 2015

Tipos de gente


Hay gente para todo: hay gente inspiradora, hay gente que te planta la realidad como si fuera un esquema y te abre los ojos, hay gente que observa en silencio para presentarte ante ti cuando toca, hay gente odiosa con la que aprendes a decir no, hay gente que tiene pequeños detalles que pocas veces se ven, hay gente que guía pero no sabe guiarse a sí mismo, y los que se guían a si mismos pero no saben guiar, no podemos olvidar los que se equivocan y renacen de sus cenizas, los soñadores, los batallitas, los sonrientes, los trolls... 

Puede que existan mil bandos, mil problemas, mil estilos y un caos incomparable de personalidades que no entendemos ni terminaremos de entender, pero algo debemos tener seguro, y es que cuando quieres compartir mil aventuras con esa gente, es probable, que merezca la pena.