lunes, 1 de octubre de 2012

La imposibilidad de algunas cosas


Un elegante personaje de cuento bizarro me contó un día que aunque no le gustase su puesto, ni su trama, él seguiría siendo ese personaje que la historia le pedía. Se lamentaba, pero sabía que la trama ya estaba escrita desde tiempos lejanos y que por más que luchase, se quedaría en esa línea sano y salvo. La verdad es que me pareció una visión muy pesimista. Si algo no te gusta, deberías cambiarlo, aunque te dejaras la vida en ello. 

Unos meses después me tocó luchar contra algo mucho mayor, y luché, encarnizadamente durante diferentes estaciones. Cuando acabó la aventura, sin ningún vencedor, porque después de cada batalla inevitablemente hay una pérdida por más que nos quieran engañar, me di cuenta que mis energías, mi carácter, y mi objetivo había cambiado por completo. Que no obtuve lo que quería, que lo único que fue crearme un mar de inseguridades que hicieron de mi un ser despreciable. En ese instante pensé en el  elegante personaje de cuento bizarro y de su visión pesimista. Y le entendí. Y le odié. Y acepté mi rol en la trama escrita. 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Personitas.


La mejor declaración de esperanza que me diste ante mi llanto incontrolable cuando marchaste al nuevo mundo fue una sonrisa, un abrazo y la mirada con más complicidad que nunca había visto -ni volví a ver- en mi corta vida. Sabía que no regresarías y que yo te esperaría eternamente como tu compañera de las noches heladas bajo la lluvia. Pero tus ojos siguen grabados en mi mente, llenos de luz y de vida. Han pasado ya muchas mareas, muchas estaciones y muchas noches de lluvia helada, pero yo sigo aquí, recordando tus ojos cómplices y tus esperanzas. Y no por ello estoy triste ni apenada, sino orgullosa, porque si no vuelves, es que has encontrado el camino que buscabas. 


domingo, 2 de septiembre de 2012

Catástrofes



Érase un bebé que tiraba la comida al suelo. Érase un niño que jugando con el tirachinas, rompió varios cristales de su casa. Érase un adolescente que dejó pegado a la silla a su hermano menor. Érase un joven que dejó embarazada a su novia, un fin de semana que sus padres no estaban en casa. Érase un adulto, que conociendo los riesgos, dejó a una familia sin casa. 

Érase un cuerpo con vida que rompía todo lo que tocaba. 

miércoles, 15 de agosto de 2012

Malasaña I

Plaza de centro de ciudad. Noche. Cerveza, cigarros, verano. 


A (contagiado por la euforia y la exageración del alcohol): Uno es muy fuerte aunque no se lo cree. Uno es muy cabezota, y no admitirá que necesita ayuda, y fingirá ser fuerte, y se protegerá, y pondrá una barrera, y si es necesario construirá una muralla en torno a su corazón.

B (sereno, silencioso): si es fuerte lo hará. 

A (exagerado, le mira con los ojos abiertos): pero es fuerte,  tu eres fuerte, él es fuerte, yo soy fuerte ¡nos podemos comer el mundo!

B: no entiendo. 

A: ¡somos fuertes podemos con el mundo!

B (dejando pasar): podremos, tranquilo, podremos...

A: ¡claro que podremos! ¡Pero sin murallas, sin barreras, sin cerrarnos! Con miedo, con valor, con errores, con dolor, ¡con todo eso nos vamos a comer el mundo!

B: pero si somos fuertes...

A (interrumpe): ¡si somos fuertes tiraremos del otro, como nadie, como un conjunto de caballos que cruzan el desierto! ¡Juntos!


viernes, 3 de agosto de 2012

Cosas pequeñas que hacen cosas grandes


Los amigos (que no te dejarán andar solo)


Con esto me despido de esta saga que tanto me ha marcado y que tanto ha gustado. Un placer.

lunes, 30 de julio de 2012

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Había una vez una cabeza que daba muchas vueltas, más que la noria, más que una batidora, más que la línea de un círculo. Había una vez que le dijeron que debía parar y no lo hizo. Había una vez que le forzaron a parar y no lo hizo. 


La solución fue su iniciativa propia. Y el mundo se paró, la noria se bloqueó, la batidora se atascó y la línea del círculo se hizo recta. 




sábado, 10 de marzo de 2012

Quizás es el momento de cambiar las cosas, romper con lo previsto y abrir la puerta del otro camino.