sábado, 4 de junio de 2011

Unicornios.


Ella es la culpable del cambio. A Paulatina le gustan los unicornios, el chocolate caliente con bizcocho, hacer triángulos con las manos y bailar desenfrenadamente canciones indies en pubs repletos de gente.



A Paulatina le gustan las cosas pequeñas que hacen cosas grandes, los correos con vídeos de ratas que miran fijamente a la cámara como si quisieran asesinarte, las tardes improductivas repletas de tonterías, las fotos de su gente y los tés con buena música de fondo.


A Paulatina le gustan muchas cosas. A Paulatina le gusta Crystal Castles

miércoles, 1 de junio de 2011

Felicidad trasnochada.


Mi felicidad es una mezcla explosiva de guitarras bailables, el verde el prado, la ropa interior de colores que enseñas en tus pantalones caídos y tus besos jugosos.

Hay primavera calurosa, hay verano eterno...

domingo, 29 de mayo de 2011

La complejidad de los cd's recopilatorios.


"Grabar una cinta recopilatoria es como romper con alguien. Se tarda más de lo que piensas. Hay que empezar a lo bestia, para llamar la atención y luego ir aumentando la intensidad pero sin pasarte, porque luego hay que bajar de golpe. Hay un montón de reglas... [...]"

John Cusack en Alta Fidelidad (2001)

martes, 17 de mayo de 2011

miércoles, 11 de mayo de 2011

Cosas pequeñas que hacen cosas grandes (III)

Toques a medianoche.
Música motivante en momentos desmotivantes.
Creerte rockero por tener una guitarra eléctrica.
Recuerdos que te sacan sacan una sonrisa.


Un beso en la cabeza.
Bailar al ritmo de la música que tú solo oyes.
Sentirte dios con una americana.
Caerte de una silla de tanto reirte.


El volver a casa acompañado.
Conversaciones que no llevan a ningún lugar.
Zapatillas de colores.
Una gran carcajada.

lunes, 9 de mayo de 2011


"En todo momento uno debe saber que la vida es un baile, donde estilos tan diferentes como el tango, la salsa o el funky revuelven cuerpos humanos en una aventura generalmente llamada Vida."

lunes, 2 de mayo de 2011

La espera.


Desde que te fuiste la espera es más larga, mi corazón más palpitante, mis te quiero más agonizantes y mi guitarra más melancólica.

Y es que he llegado tarde, y es que no paro de lamentarme.